Hola:
Os quiero hablar de un libro que llevaba tiempo buscando y que finalmente este verano tuve el placer de poder leer. El título del libro es No Logo: el poder de las marcas, y su autora es la canadiense Naomi Klein.

Tras haber leído El libro negro de las marcas, pensaba que con No Logo encontraría un libro bastante parecido en todo, lo cuál no me molestaba en absoluto ya que El libro negro de las marcas me gustó mucho, fue para mi una auténtica lectura de referencia para el presente y el futuro (os lo recomiendo a todxs). Sin embargo, conforme empecé a leer No Logo este verano, me di cuenta de que en realidad es un libro con una estructura y unos análisis bastante diferentes a los que esperaba encontrar, lo cuál me hizo entusiasmarme más aún con el libro al encontrar enfoques diferentes del mismo tema.
Ambos libros tratan el tema de las multinacionales, su poder, la globalización económica neoliberal… pero mientras El libro negro de las marcas se centra en las violaciones de los derechos humanos llevadas a cabo por las grandes marcas y corporaciones transnacionales, No Logo tiene un enfoque más general, tocando desde el poder real de las multinacionales (a menudo mayor que el de muchos estados donde opera), su influencia en las decisiones políticas, su censura del los espacios públicos, su apoyo a dictaduras o simplemente sus engaños a las masas de consumidores. Es un gran trabajo de investigación sobre los problemas que genera la existencia de las grandes marcas, y sobre todo acerca de todo el odio que generan cada vez en más sectores de la sociedad; todos los movimientos de oposición a las grandes marcas y los motivos que existen.
Os voy a transcribir parte de un capítulo del libro:
“[...] En agosto de 1995, Gap, que acababa de lavarse la cara, vio cómo se le ennegrecía de nuevo a raíz de la revelación de que tenía una fábrica ilegal en El Salvador cuyo gerente respondió a una huelga despidiendo a 150 empleados y advirtiéndoles que “haría correr más sangre” si porfiaban en organizarse. En mayo de 1996, los militantes gremiales estadounidenses descubrieron que la línea de ropa deportiva de la presentadora de televisión Kathie Lee Gifford (que se vende exclusivamente en Wall-Mart) era confeccionada por una odiosa combinación de niños obreros de Honduras y de trabajadores de talleres ilegales de Nueva York. Y hacia la misma época, la marca de vaqueros Guess, [...] se enzarzó en una disputa con el Departamento de Trabajo porque sus contratistas californianos no pagaban el salario mínimo a los empleados. Hasta al Ratón Mickey lo cazaron explotando gente cuando se descubrió que un contratista haitiano de Disney fabricaba pijamas de Pocahontas en condiciones tan míseras que los obreros se veían obligados a alimentar a sus hijos con agua azucarada. [...]
[...] la NBC emitió una investigación sobre Mattel y Disney [...] mostró que los menores de Indonesia y China trabajan en condiciones de semiesclavitud “para que las niñas estadounidenses puedan poner bonitos vestidos a sus muñecas” [...] Adidas, Reebok, Umbro, Mitre y Brine también fabricaban balones en paquistán, en cuya industria se calcula que trabajan 10 mil niños; muchos de ellos son vendidos como esclavos a sus empleadores y se les marca como al ganado. [...]“
La negrita la he puesto yo, los símbolos de [...] indican texto omitido, para no copiarlo todo y centrarme en lo interesante. Si alguien quiere el texto completo, o cualquier información adicional, que me lo diga. Sé que es un fragmento bastante típico de estos libros, quizá debiera haber escogido cualquier otro, gracias a la variedad de temas que se tratan en este libro, pero he pensado que al final los datos concretos son los que más directamente llegan a la gente. El libro está repleto de datos interesantes, cada vez que vayas a comprar unos vaqueros, una camiseta Disney para tu prima pequeña o unas zapatillas deportivas sabes que los datos están ahí. A estas alturas los casos están muy bien documentados, y negarse a aceptar la situación es absurdo. El lado grotesco de las marcas es la explotación, la miseria y la pobreza extrema. Los emblemas que se lucen con orgullo en los países “civilizados”.
Bien, no me queda más que recomendaros el libro a todxs, es un libro entretenido, trata diferentes temas y aspectos dentro del contexto de las grandes marcas, y lo más importante: nos afecta a todxs ( ¿quién no tiene algún producto de Nestlé, Bennetton, Nike, GAP, Tommy Hilfigher, McDonalds, Zara… ?). Muy interesante.
Encantado de haber conocido a una gran persona como es Naomi Klein.
Un saludo
P.D. No dejo de recomendaros también El libro negro de las marcas, autores: Klauss Werner y Hans Weiss. Toda una referencia sobre todas y cada una de las grandes empresas actuales (alguna se les escapará). Sólo indicar que la lectura de éste último es mucho más “dolorosa”, es muy duro leer ciertas cosas y saber que son verdad. No deja indiferente a nadie.