Según he podido leer en la revista El Observador, acaba de salir a la venta un libro sobre la gran multinacional sueca Ikea (¿os suena el nombre?). El libro se titula “Ikea, un modelo desmontable” y trata sobre las prácticas, por otro lado habituales en cualquier gran multinacional, consistentes en trabajo infantil, explotación de los trabajadores tercermundistas, atrocidades medioambientales…
Nada sorprendente ha sido la reacción de la empresa, que ha salido a defenderse diciendo que cuentan con un código de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y que luchan contra las malas prácticas laborales, y además protegen al medio ambiente. Las mismas bellas palabras de siempre, el mismo discurso de limpieza de imagen y aquí no pasa nada. Lo curioso es que la empresa reconoce que “cumple rigurosamente la ley en los 36 países donde vende sus productos“, claro, lo que ellos quizá no sepan es que el problema está en sus proveedores, en los países productores, y en su mano de obra subcontratada. ¿A quién se le ocurre que Ikea no vaya a cumplir la legalidad en los países consumidores? Por favor, con los clientes no se juega. El problema se da en los países donde produce, señores, no en los que vende. Es la diferencia entre taller de trabajo esclavo al estilo maquila y centro comercial en la gran avenida (donde por supuesto cumple rigurosamente la ley).
Todo esto sin añadir que en los países donde se subcontrata (tanto Ikea como cualquier multinacional) no existen las mismas leyes que en los países consumidores/clientes. Las leyes sobre condiciones laborales o protección medioambiental son mucho más permisivas, cuando existen. Desde países donde los sindicatos son ilegales como China1, hasta países donde el trabajo de menores no es ilegal bajo ciertas condiciones, como Bangladesh2. Por lo tanto, en el caso de que cumplan las leyes, tampoco sería justificante de RSC.
No es la primera ocasión que nombramos en esta página a Ikea. Os recuerdo la anterior noticia en la que ya se denunciaba a Ikea bajo el escandaloso tema de la explotación infantil. El enlace es el siguiente: Ikea y la explotación infantil.
Esta es ya una batalla antigua y desgastada, y poco se puede ya decir que nos sorprenda. ¿Que las multinacionales son malas? Menuda sorpresa, lo que pasa es que nos esforzamos por no creerlo demasiado, porque así es más fácil vivir. En el fondo quien más y quien menos no se sorprende ya cuando oímos algo sobre un taller clandestino, trabajadores ilegales explotados, maltratos o abusos de los trabajadores en no se qué país, trabajadoras forzadas sexualmente, menores que trabajan de sol a sol, asesinatos y desapariciones…
En fin, las empresas seguirán siempre ofreciéndonos su mejor cara, e idiotizándonos mediante la publicidad, con ayuda de los medios de comunicación y su información sesgada. Depende de ti convencerte y dar el paso. En este caso, existe una alternativa bastante curiosa e interesante relacionada con Ikea, se llama Makea. Según leo en su web:
MAKEA es una alternativa a la cultura del “usar y tirar”.
En la actual sociedad de consumo, las marcas son cualquier palabra, nombre, símbolo u objeto que se emplea para identificar y distinguir los artículos de un productor respecto a los de sus competidores. Y confieren a los productos una personalidad y una imagen tales que nos convierte en seres dependientes de éstas.
Pero MAKEA es una marca que no vende nada, representa una actitud de resistencia.
MAKEA es la inteligencia y creatividad colectiva, que convierte de nuevo en útil aquello que la sociedad de consumo ha despreciado. Se trata de recuperar el lema “do it yourself” (háztelo tu mismo), de alargar la vida útil de los productos, de volver al saber hacer y romper con la “comodidad despilfarradora y vacía” que nos vende en cajas la cultura de consumo.
Vía: Consume y Calla
Para terminar lanzo una pregunta al aire. ¿Alguien sabe si en los muebles del Ikea hay alguna etiqueta donde ponga Made in …? Os lanzo la pregunta, porque yo no tengo ni idea y no creo que pase por un Ikea en mucho tiempo. El ganador obtendrá una copia a todo color de uno de los libros con más copias repartidas en todo el mundo: el catálogo de Ikea.
¡A comprar!
Referencias bibliográficas
[1]: “Independent trade unions are banned in China, and Pang’s incipient unionism got him nine months in prison, where he was often beaten and abused. (Los sindicatos independientes están prohibidos en China, y el incipiente sindicato de Pang le llevó 9 meses en prisión, donde era a menudo golpeado y maltratado)” The Last ‘Competitive Advantage’. China Labour Bulletin
“La ley de los trabajadores chinos les prohíbe formar organizaciones independientes y no recoge la protección del derecho a la huelga. Existe una organización que representa legalmente a los trabajadores, ‘Federación China de Sindicatos’ (ACFTU), pero sus oficiales están controlados por las autoridades locales y los comités del PCCh.” Violaciones a los Derechos Humanos en China. La casa junto al río.
“[...] los trabajadores chinos carecen de derechos laborales, están prohibidos los sindicatos independientes, las jornadas de trabajo llegan con frecuencia a las 15 horas al día, 7 días a la semana, con uno o dos días libres al mes. Los salarios de los operarios son de 75 euros mensuales y un jefe de producción puede cobrar 110 euros. En las fábricas se vigila con cámaras a los empleados, a los que en algunas empresas se les prohíbe hablar y no es raro que se les limite las veces que pueden ir al baño. [...]” La globalización económica y nuestros intereses como trabajadores. Eres poderoso
[2] : “Aunque la Ley de Factorías de 1965 prohíbe el empleo de menores de 14 años, la ley abarca sólo el sector formal, donde se encuentran apenas cuatro por ciento de los niños trabajadores. Además, la implementación de la norma tiene enormes carencias.” Infancia en Bangladesh: los hijos de la pobreza. Web Islam
El trabajo infantil ha regresado. Tha National Labor Committee [PDF]



En todos los productos de Ikea pone donde han sido fabricados, solo hay que mirar la etiqueta. Saludos
Muchas gracias por la anotación Mamen.
De nada. Por cierto, aunque gane, ya tengo el catalogo de Ikea. Muchisimas gracias. Jajaja