Según he podido leer en la revista El Observador, acaba de salir a la venta un libro sobre la gran multinacional sueca Ikea (¿os suena el nombre?). El libro se titula “Ikea, un modelo desmontable” y trata sobre las prácticas, por otro lado habituales en cualquier gran multinacional, consistentes en trabajo infantil, explotación de los trabajadores tercermundistas, atrocidades medioambientales…
Nada sorprendente ha sido la reacción de la empresa, que ha salido a defenderse diciendo que cuentan con un código de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y que luchan contra las malas prácticas laborales, y además protegen al medio ambiente. Las mismas bellas palabras de siempre, el mismo discurso de limpieza de imagen y aquí no pasa nada. Lo curioso es que la empresa reconoce que “cumple rigurosamente la ley en los 36 países donde vende sus productos“, claro, lo que ellos quizá no sepan es que el problema está en sus proveedores, en los países productores, y en su mano de obra subcontratada. ¿A quién se le ocurre que Ikea no vaya a cumplir la legalidad en los países consumidores? Por favor, con los clientes no se juega. El problema se da en los países donde produce, señores, no en los que vende. Es la diferencia entre taller de trabajo esclavo al estilo maquila y centro comercial en la gran avenida (donde por supuesto cumple rigurosamente la ley). Continuar leyendo ‘Ikea, un modelo desmontable’



